A Jackie lo encontramos en la Vileta a mediados de Marzo del año pasado, gracias a Laura encontró una casa de acogida mientras intentábamos buscar a su dueño, o a una nueva familia que le diese el cariño que se merece. Laura nos contó lo bueno que era y como se acoplaba sin ningún problema, aun habiendo otros dos perrillos en casa. La verdad es que las protectoras estaban llenas, como suelen estar, pero Maena, hizo un gran esfuerzo y le busco un sitio a Jackie en el Centro Canino para darle una nueva oportunidad.
Laura tenia problemas con el casero y no podía tenerlo por mas tiempo. En el CCI lo esterilizaron y tuvo la suerte de formar parte del grupo de los elegidos para volar a Holanda en el desalojo de abril del año pasado, pero casualidades de la vida, un día antes del vuelo, la foto de Jackie apareció en un reportaje sobre el CCI de un periódico.
Un señor llamó a las 7 de la mañana diciendo que había visto a su perro en ese reportaje, cuando dio más datos, era Jackie. Cogió un taxi y se presentó en el refugio, estuvieron hablando largo y tendido. Según él, hacía varios años que tenía a Jackie (realmente se llamaba Ron), pero durante una reforma de la casa se les escapó y lo buscaron en Son Reus varias veces. Estaba desesperado por recuperar a su perro. Llevo el pasaporte y varias fotos, así que se lo devolvieron, y lógicamente le pusieron el chip, pero como el señor tenia problemas de contacto, en el chip aparece el móvil del CCI. Se notaba que quería a su perro (o eso hizo creer). Ya se habían olvidado de Jackie hasta hace dos semanas, que llamaron de Son Reus preguntando por este señor, vamos que Jackie estaba allí. Cuando Maena llego al refugio cogió la ficha y vio los datos del Señor, dando por hecho que iría enseguida a buscarle pero no ha sido así, le ha dejado mensajes en el teléfono y ha ido a la dirección pero nunca ha encontrado a nadie. Tenía muy claro que si el dueño no aparecía lo sacaría y lo volvería a llevar al refugio, pero como sabéis, el día 25 les han confiscado a los perros y ahora no pueden tener perros, de hecho los perros se encuentran en son reus.
Maena dice: “para mi es un perro del CCI (y él ya se siente perro CCI porque ahora lo sacamos a pasear como al resto de nuestros perros que están en Son Reus y tendríais que ver como se pone cuando nos ve) pero para Son Reus no. Así que lo único que he podido hacer es apuntarme en el listado para poder sacarlo de allí cuando terminen ellos con los trámites habituales que siguen cuando llega un perro con chip. Después de más de dos semanas dudo que su dueño vuelva a por él así que necesito una acogida para poder sacarle. Como os he dicho es un perro macho castrado, mediano, de mediana edad, noble, tranquilo, sumiso y no tiene problemas ni con niños, ni gatos, ni perros. Está acostumbrado a vivir en piso. Si sabéis de alguien que pueda y quiera ayudarle os agradecería mucho que me informarais.
Es verdad Jackie es un gran perro y le han arrebatado la oportunidad de tener esa familia en Holanda, encontremosle una nueva familia que le quiera de verdad, el se lo merece.
Aquí os dejo un artículo muy interesante de Julio Ortega Fraile.
Este artículo está redactado en colaboración con Mercedes Cano Herrera, Profesora Titular de Antropología Social de la Universidad de Valladolid, una persona admirable, sensible y una animalista muy comprometida, a la que agradezco su apoyo, su ayuda y su generosidad, por saber compartir y transmitir sus muchos y acertados conocimientos.
La máxima maquiavélica de “divide y reinarás (vencerás)”,ha sido a lo largo de la Historia una estrategia empleada con profusión para lograr la derrota del enemigo. Todos somos conscientes de que al aunar esfuerzos, la capacidad de defensa y de respuesta es mucho más eficaz que si los disgregamos, por lo tanto, aquel que librando una batalla de la índole que sea, es capaz de sembrar el enfrentamiento entre las filas de sus adversarios, tiene mucho camino avanzado para obtener la victoria.
Un contrincante taimado, sabe cómo buscar los puntos débiles de su oponente para alimentar las hostilidades internas, averiguando y aventando las rivalidades que sin duda existen dentro de cualquier colectivo o entre grupos afines, pero lo realmente asombroso y desolador, es cuando esas disensiones se producen sin que medie la intervención del antagonista, cuando sin éste haberlo intentado siquiera, contempla muy satisfecho cómo los otros se descabezan entre si, haciendo parte del trabajo que a él le correspondería y de paso, debilitándose lo suficiente como para propiciarle el triunfo.
Es curioso comprobar que así como la táctica del “prietas las filas” se da habitualmente en las agrupaciones más conservadoras o totalitarias, sabiendo mantenerse como unidad inquebrantable a la hora de iniciar confrontaciones con otras facciones, las desavenencias entre pares surgen por lo general en aquellos que defienden posturas más progresistas y cercanas a los conceptos de libertad y de justicia universal. Y tal vez esto ocurre por la mayor disposición hacia actitudes democráticas de los segundos, empezando su puesta en práctica por ellos mismos al no estar sometidos a una férrea disciplina interna que evitaría esas divisiones, enriquecedoras en cualquier caso porque el debate siempre es positivo, pero muy perjudiciales a la hora de presentar batalla.
Existen muchos ejemplos de lo anterior, pero queremos centrarnos en uno muy actual y cuya presencia está cobrando, afortunadamente, gran fuerza en España: el movimiento animalista – empleamos un término no reconocido académicamente para esta acepción, pero que creemos que la define de un modo muy claro -. A nadie se le escapa que la lucha por los derechos de los animales y por lograr que se les reconozca un respeto del que hoy carecen crece en importancia día a día, como no podía ser de otro modo en un País en el que los casos de maltrato y de muerte de estas criaturas, alcanzan la categoría de torturas y de asesinatos con el apoyo frecuente de la Administración y elevados al rango de espectáculos públicos.
Nos encontramos pues con toda una suerte de atrocidades sádicas que padecen los animales, aunque las más emblemáticas sean los festejos taurinos en cualquiera de sus variantes, desde la tradicional corrida a perversiones como los toros alanceados, ensogados, embolados, las becerradas, etc. Los que participan y amparan o se lucran de estas acciones vómicas, son un frente común sin resquicios cuando de preservar sus criminales divertimentos se trata, enfrentándose sin miramientos ni vacilaciones e incluso empleando la violencia frecuentemente, contra todos aquellos que exigen el fin de costumbres tan miserables.
Y del otro lado tenemos a los animalistas, empeñados en una contienda cuya existencia es difícil de concebir, pues no se entiende como en el Siglo XXI y en un País del Primer Mundo, se hace necesario todavía estar explicando que la brutalidad con los seres vivos no se puede considerar como negocio, cultura ni arte, sino como una abyección repugnante propia de mentes enfermas y ejercida por individuos agresivos, cuyas conductas son socialmente peligrosas y por supuesto, letales en el caso de los animales, a los que se dedican a martirizar con tanta saña y encarnizamiento.
Pero resulta que los avances por acabar con semejante crueldad son exasperadamente lentos, porque tanto el Estado Central como los órganos de poder autonómicos, provinciales o locales, baluartes últimos e imprescindibles para su existencia de todas estas muestras de salvajismo, no se sienten lo suficientemente presionados por los ciudadanos como para tomarse en serio este asunto, prefiriendo ignorarlo antes que afrontarlo temerosos de las consecuencias. Y es que les preocupa más la reacción de unos cuantos violentos adictos al maltrato animal, carentes de cualquier escrúpulo, que la de los defensores de estos seres, pacíficos por naturaleza, partidarios del respeto y, he aquí el mayor problema, a menudo afectados por el cáncer de la desorganización o lo que es peor, de la desunión.
Creemos que las mentes pensantes de cualquier colectivo, hacen mal si pierden de vista la filosofía que mueve a sus bases, a todos aquellos que en la calle son la fuerza y la voz que canaliza las reivindicaciones que se persiguen, pues no hay mayor honestidad, valor, ni pureza de pensamiento, que las que poseen los que se entregan a un compromiso solidario sin estar desvirtuados por “intrigas palaciegas”, que no hacen más que enrarecer el ambiente, entorpecer la labor por muy noble que ésta sea y alimentar el germen de la fragilidad e incluso de la destrucción interna.
Y llegados a este punto, nos planteamos la siguiente reflexión: si los problemas suelen surgir por los disentimientos o desafíos existentes entre los que capitanean los movimientos, cada uno con su forma peculiar de entender un mismo asunto, pero no afecta a los que fuera de los órganos decisorios de cada grupo forman su verdadera fortaleza: el inmenso número de ciudadanos que cree en una causa y a ella se entrega, sin perderse en contubernios ni en maquinaciones extrañas y sumamente perjudiciales, entonces habrá que llegar a la conclusión de que así como los que lideran son el origen de las divisiones, a los demás, es decir, a casi todos, les une un mismo deseo e ideal con independencia de bajo qué siglas contribuyan con su trabajo a esta causa.
Se imaginan por lo tanto que los que dirigen las innumerables asociaciones animalistas de este País realizasen un examen de conciencia, recordasen cuáles son los motivos que les llevaron a esta lucha y fuesen capaces de romper las cadenas que su intransigencia o egoísmo les procuran, y desembarazándose de las limitaciones que tales actitudes les imponen demostrasen la valentía y la inteligencia de unir, de combinar el esfuerzo de todos los que les apoyan, a lo que habría que sumar probablemente el de los que por no entender tan absurdas desavenencias, a día de hoy batallan por su cuenta y de forma independiente. ¿Pueden hacerse una idea de lo poderoso que sería ese “ejército” de seres humanos decididos a cambiar la trágica suerte de los animales en España?.
Nadie discute que la organización es absolutamente necesaria, pero ni el modo de entenderla ni tampoco el orden o las prioridades en una guerra con tantos frentes abiertos, pueden constituirse en rémoras como lo están haciendo, con el resultado de acciones dispersas, mutiladas y de escasa efectividad. Aquí sólo hay que tener presente un hecho: que luchamos por acabar con el sufrimiento de los animales a manos del hombre y sin duda, ese objetivo lo suscriben todos los que están empeñados en esta causa, por más que luego se difiera en estrategias o en tiempos.
Somos muchos, la gran mayoría, los que aborrecemos la crueldad con los animales y comparados con nosotros, son muy pocos los que presentan esa patología de maltratadores, ¿Cómo es posible entonces que nos ganen siempre en número cuando de manifestarse se trata?. Tenemos el contingente humano y sobre todo es nuestra la razón, porque defendemos la vida y aborrecemos el sometimiento mortal que se ejerce sobre seres más débiles y sin el amparo legal que necesitan y merecen. Entonces, ¿por qué nos cuesta tanto trabajo hacer sonar nuestra voz, la de todos, como si fuese una sola, ante los que tienen la capacidad de modificar una realidad tan sangrante?.
Es imprescindible superar de forma inmediata desavenencias y rencillas que nos convierten en grupúsculos cuando somos legión. Es el momento de asumir que nuestras miserias están contribuyendo a que el destino atroz que padecen tantos animales hoy, vuelva a repetirse mañana, un hecho imperdonable en quien asegura defenderlos y del mismo modo, es ya la hora de organizar una movilización masiva, en la que participen absolutamente todos los que se dicen animalistas, que no quede ni uno solo fuera, y llevarla a cabo allí donde los políticos ya no podrán decir que no nos ven ni nos oyen, en el mismo Centro del Poder de este País. Millones de personas, sin banderas, sin siglas, sin colores, sin afiliaciones y unidas, como no puede ser de otro modo, gritando con una sola voz a la cara de nuestros gobernantes que exigimos una Ley de Protección Animal amplia, suficiente, sin excepciones e inmediata.
¿Es un sueño?, tal vez, pero esta vigilia que nuestra necedad nos procura, es la condena de millones de animales. Convendría no olvidarlo ni un solo instante.
El gesto de Beatriz Menchén, el de ponerse la semana pasada en huelga de hambre indefinida hasta que la perrera de Getafe deje de sacrificar animales, parecía una excentricidad. Pero ha tenido tanta repercusión que ha forzado al Ayuntamiento de la ciudad y a la Guardia Civil a investigar el centro por supuestas prácticas fraudulentas.
A bordo de una furgoneta, Menchén, vegetariana y amante de los animales desde niña, defiende que no se sacrifiquen animales a menos que padezcan una enfermedad grave. Ella gestionó durante 14 años el Centro de Animales de Getafe. En ese tiempo tan solo se sacrificó el 1,6% de los perros y gatos que se acogieron. En seis meses, según los datos aportados por Menchén y secundados por varias asociaciones, Vetmovil, la nueva empresa que se encarga del servicio, ha sacrificado al 66%. “Esto es un exterminio. He decidido ponerme en huelga de hambre para que los animalistas reaccionemos de una vez y paremos las matanzas”, dice Menchén, que recibe la visita de mucha gente que la anima a seguir con su protesta. http://beatriz-menchen.blogspot.com/
Con atroces sufrimientos, anualmente mueren en el mundo millones de animales víctimas de la experimentación.
Distintas ramas utilizan animales como, las empresas comerciales (cosmética, limpieza, pesticidas, tabaco, etc.), la industria armamentística, los laboratorios farmacéuticos, las unidades de investigación de los hospitales y la investigación veterinaria.
El 99% de estos experimentos son repetitivos y sólo se realizan para justificar becas, subvenciones, patrocinios o notoriedad en publicaciones científicas.
Estos experimentadores desprecian los impresionantes “bancos de datos” que ya existen y gracias a los cuales se hacen innecesarias estas interminables repeticiones de experimentos que en su mayoría no son extrapolables al ser humano y en algunos casos suponen un freno al avance de la ciencia (como sucedió en el caso de la talidomida). Además de exponer a los humanos a daños, las pruebas con animales pueden llevarnos a desechar productos valiosos que son peligrosos para los animales pero no para los seres humanos. La insulina puede producir deformidades a gazapos y ratones, pero no a los seres humanos. La morfina, que es un calmante para los humanos, actúa como alucinógeno en los ratones. Y como dijo otro toxicólogo: «Si la penicilina hubiera sido juzgada por su toxicidad para las cobayas, quizá nunca se hubiera aplicado a los humanos». En otros casos, después de haber sido sacrificados miles de animales, las sustancias experimentadas han de ser retiradas del mercado, como sucede con muchos tipos de fármacos, por sus efectos secundarios en humanos, que han provocado incluso la muerte.
La industria cosmética es un ejemplo de crueldad de experimentación con pruebas como el test Drize. Este test consiste basicamente en comprobar lo irritante de una sustancia colcolocándola en el ojo de un conejo. Aquí pongo el extracto de de la descripción del test por parte del investigador de una compañía un grado fuerte de irritación: “Perdida total de visión debido a grave lesión interna de la córnea o de la estructura interna. El animal mantiene el ojo fuertemente cerrado, puede que chille, se arañe el ojo salte e intente escapar”.
En la actualidad hay muchas alternativas a la experimentación animal y aunque cada vez son mas las empresas que no testan en animales, hay muchas que continúan haciéndolo.
Algunas alternativas a la experimentación con animales son:
-Cultivo de células y tejidos humanos.
-Cultivo de Bacterias y estudios de protozoario.
-Cromatografía de gas y espectrometria de masa.
-Ensayo de Radioinmunología.
-Farmacología Cuántica.
-Simulación Electrónica.
-Modelos mecanicos.
-Bancos de datos.
-Estudios clinicos y epidemiologicos.
-Placenta humana e.t.c.
La practica de la experimentación con animales no humanos tal y como se ha extendido hoy en todo elmundo revela las consecuencias del especismo. Muchos experimentos, causan dolores extremos sin que exista la mas remota probabilidad de obtener beneficios importantes para los humanos u otros animales.
En nombre de la pscicología se han realizado experimentos tan crueles con los animales desde privación maternal, creandoles comportamiento anormal, modelos de esquizofrenia se han usado metodos de privación del sueño, de agua de comida e.t.c. Exísten muchos casos de experimentos que se pueden encontrar y no los expongo aquí porque resultan bastante grotescos, y debemos recordar que solo son publicados una minoria, del resto ni sabemos. En el campo de la psicologia no existen casos que utilizando animales sean concluyentes, dejando cabida a mas y mas experimentos.
Existen muchas empresas que nos demuestran que solo se permite tener en cuenta los intereses de los animales cuando estos no entran en conflicto con los suyos, y es por eso que como consumidores tenemos en nuestra mano salvaguardar el bienestar de los animales sobre los intereses de estas. Por tanto deberiamos exigir que no se realize experimento alguno sin aprobación de un comite ético, que incluyese representantes de protección animal, autorizado a denegar un experimento cuando no considere que los potenciales beneficios superan ampliamente el daño ocasionado a los animales.
Hay muchos sitios en los que se puede encontrar listas de empresas que no testan con animales, productos que no ocasionan sufrimiento animal y que demuestran que no son necesarios dichos experimentos.
Os dejo con unas palabras de Don Barnes, antiguo investigador de los efectos de radiaciones en monos para las fuerzas armadas de USA: “Yo representaba un ejemplo clásico de lo que he dado en llamar «ceguera ética condicionada». Toda mi vida había sido premiado por utilizar animales, tratándolos como instrumentos para la mejora o el entretenimiento de los humanos. Durante mis dieciséis años en el laboratorio, la moralidad y la ética de la utilización de animales de laboratorio nunca se abordaron en reuniones formales o informales”.